El ‘si hubiera’ no cambia nada. El ‘hoy’ lo cambia todo.
Ya basta de vivir con esa pregunta en la cabeza:
“¿Que hubiera sido si...?”
Porque sé lo que estás haciendo.
Te estás aferrando a una idea que ya no existe, a una versión de tu vida que solo está en tu cabeza, como si ese pensamiento tuviera más valor que lo que estás viviendo ahora mismo.
Y no es así.
No tiene porque serlo.
Tienes a personas nuevas a tu alrededor, cosas que están pasando, momentos que sí te están buscando, pero tú estás tan encerrado en lo que “pudo haber sido” que ni siquiera los estás viendo.
Y eso duele, porque el presente no se va a quedar esperándote.
El pasado, por más bonito que te lo quieras recordar en tu cabeza, no va a mejorar.
No va a cambiar.
No va a volver.
Pero el presente sí puede mejorar, si te decides.
Y si no lo haces, ¿sabes qué va a pasar?
Este presente también se va a ir, va a pasar a ser otro pasado más, y vas a volver a decir:
“Es cierto... si lo hubiera aprovechado de esta manera...”
¿Te das cuenta? Todo es un ciclo.
Si no te deshaces de el, vas a vivir siempre dudando, siempre con esa sensación incómoda, pensando que otro tú en otra vida lo hubiera hecho mejor.
Y mientras tanto, este tú, el que está aquí, el que sí siente, está siendo ignorado.
Como si no valiera.
Pero sí vale. Tú vales.
Lo que estás viviendo ahora vale.
No tienes que tenerlo todo resuelto. Solo tienes que estar presente. Darle una oportunidad al hoy.
Así que, la próxima vez que tu mente te diga:
“¿Que hubiera sido si…?”
Respóndele con lo que el presente quiere que digas:
“¿Y si mejor aprovecho hoy para no me arrepienta mañana?”
Eso sí lo puedes hacer, no dejes que tú cabeza se siga aferrando al pasado, que se aferre al presente y futuro.
Porque está vez no te preguntarás “que hubiera sido” te dirás “Que bueno que lo aproveche en su momento.”.
Porqué si tú sigues aferrando al pasado no vivirás el presente.
Seguirás aferrado a lo que no sigue existiendo, y estás arruinando lo que puedes mejorar.


